The Twilight Saga

Un fanfiction que he hecho sobre Carlisle y Esme, aun no está completo pero bueno, voy a subir el primer capítulo.



1º- Las Vegas

Me desperté con un terrible dolor de cabeza, no recordaba nada de lo que había ocurrido la noche anterior. Me quedé unos minutos quieta para ver si se me pasaba pero nada, no se iba, así que decidí ir por un café. Hice el intento de levantarme pero no pude hacerlo porque un peso a la altura de la cintura me lo impedía. Levanté las sábanas y vi a un hombre durmiendo abrazado a mi cintura con el rostro en el centro, ambos estábamos completamente desnudos, ante eso me asusté y empecé a gritar.
-AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHH- Mi grito hizo que él saltara de la cama, momento que yo aproveché para taparme con la sábana y girar la cara hacia otro lado para no mirar su hombría.
-¿Qué ocurre?- Preguntó él asustado- ¿Por qué gritas preciosa?
¿Preciosa? ¿Pero quién se cree que es este tío para hablarme así?
-¿Quién es usted y que hace en mi habitación?- Dije con una mezcla de ira, vergüenza y miedo.
-Esme, cariño, esta es nuestra habitación y yo soy tu marido- Dijo acercándose a mi, se sentó a mi lado y automáticamente yo cerré los ojos para no mirarle.
-No se me acerque y no me toque- Dije asustada- Es un mentiroso, yo no estoy casada.
-Preciosa, mira tu mano izquierda y el papel de tu mesita de noche- Yo obedecí sin dirigirle ni una sola mirada...¡Esto no podía estar pasándome! En mi mano izquierda había una alianza y el papel era un certificado de matrimonio en el que figuraban dos nombres: Carlisle y Esme Cullen; y debajo estaban mi firma y la que supuse que era de él.
Por primera vez lo miré, mi cara era de terror, pero cuando mis ojos se posaron en su rostro todos mis problemas desaparecieron. El hombre era muy apuesto, rubio, de ojos azul profundo, de piel pálida... todo un dios.
-Esme, ¿que te ocurre?- Preguntó él con un deje de preocupación en su voz.
-Pues... pues... No recuerdo nada de lo que ocurrió anoche- Vi como su rostro se entristecía- ¿Puedes explicarme que pasó?
-¿En serio no recuerdas nada?- Yo negué avergonzada- No te preocupes, te lo explicaré todo- Dijo levantándose- Pero creo que antes deberíamos vestinos.
Yo no dije nada, solo pude bajar la vista con la cara roja al darme cuenta de que lo había mirado sin llevar nada puesto.
El cogió la ropa y salió de la habitación para darme mi espacio, yo me vestí lentamente y salí al salón. Él estaba sentado en el sofá con la mirada perdida, tenía el rostro tenso de preocupación. Me acerqué lentamente y él me miró al notar mi presencia, me hizo un gesto para que me sentara a su lado y yo obedecí.
-Esme, ¿qué es lo último que recuerdas?
-Que llegué aquí ayer, mis padres me han pagado el viaje como regalo de fin de curso. Pedí algo de comer, me senté a ver la tele mientras comía y luego nada.
-Eso es extraño... Bueno, luego pensaré en eso, ahora te voy a contar lo que ocurrió desde que yo se- Lo miré nerviosa- Yo estaba en el casino del hotel, en la mesa de poker cuando tu entraste, no pude dejar de mirarte y perdí una suma considerable de dinero por ello. Frustrado, me marché a la barra a tomarme un Vermuth y cinco minutos después te sentaste a mi lado decidida a tomarte algo conmigo. Empezamos a hablar, me contaste cosas de ti, que vives en Londres con tus padres, que tienes un hermano pequeño, que estudias Decoración de Interiores... Cada cosa que me contabas me hacía sentir más atracción por ti. Después salimos a pasear y no pude evitar pedirte matrimonio cuando me abrazaste y me besaste- Di un grito ahogado, ¿yo había hecho eso? El ignoró mi grito- Tú aceptaste y dijiste que no querías esperar, que nos casáramos esa misma noche, así que buscamos una capilla vacía y nos casamos. No puedo creer lo rápido y fácil que es casarse en Las Vegas. Y bueno, después de la boda volvimos al hotel, decidimos quedarnos en tu habitación, así que yo cancelé mi reserva y pusimos la tuya a nombre de los dos... Lo que ocurrió después te lo puedes imaginar...
-Y...- Estaba sin habla- ¿Qué... Vamos a... Hacer? ¿Qué voy a hacer?- Empecé a hiperventilar- Mi madre me mata... Mi padre...
-Sssshhh... Cálmate. Aunque no creo en ello, si para ti es lo mejor, firmaré el divorcio.
-¿No crees en el divorcio?- Eso me sorprendió, yo tampoco creía en él. Vi como negaba en respuesta a mi pregunta- Yo tampoco creo en el divorcio. Yo pienso que el matrimonio es para toda la vida.
-Entonces...- Vi como una luz aparecía en sus ojos.
-Entonces... Creo que soy la señora Cullen- Un escalofrío recorrió mi espalda ante esa frase, a mis dieciocho años me había casado con un desconocido- Solo te pido paciencia. Estoy un poco asustada.
-Por supuesto- Dijo con una sonrisa que le llegaba de una parte a otra del rostro- Todo el tiempo que te haga falta, iremos despacio, solo quiero que seas feliz.
Durante el resto de la mañana estuvo contándome cosas sobre él. Tenía 21 años y era director de un pequeño hospital de un pueblo de Washington, aunque su familia no aprobaba que trabajara, me dijo que eran de mucho dinero.
-¿Como puedes ser director de un hospital con 21 años? Tendrías que estar acabando la carrera ahora.
-Como mi familia tiene mucho dinero, he podido estudiar varios cursos a la vez, así que terminé de estudiar antes. Soy un buen estudiante- Me sonrió. Pero de pronto cambió el semblante- Esme, quiero que seas sincera, ¿estás segura de que quieres hacer esto?
-Claro que estoy segura. Si nos lo tomamos con calma puede que podamos ser un matrimonio normal- Dije mirando el suelo, no estaba segura de lo que quería con él- ¿Me ayudarás con mi familia? Tengo bastante miedo por su reacción.
-Por supuesto, estamos juntos en esto- Dijo besando mi mano.

Bajamos al restaurante a la hora de comer, y Carlisle se disculpó conmigo un momento. Estuvo fuera unos quince minutos y cuando volvió estaba muy serio.
-¿Qué ocurre?
-Se porque no recuerdas nada- Abrí mucho los ojos- El camarero que te llevó la comida se fijó en ti y puso una sustancia en la comida que se supone que te adormece, pero no puso la cantidad adecuada y en lugar de ello te puso hiperactiva.
-¿¡Qué!?- Me puse nerviosa.
-Tranquila, ya no nos molestará, lo acaban de tirar a la calle.
Me relajé cuando dijo eso, ahora ya sabíamos el motivo de mi falta de memoria.


Bajamos del avión que nos llevaba a Londres, Carlisle me seguía por detrás y yo iba temblorosa por todo el pasillo de desembarque. Fuimos a recoger las maletas y a por un taxi. Durante el trayecto no dejé de estrujarme las manos y él no dejó de mirarme. Bajamos frente a mi casa, Carlisle sacó las maletas del maletero y yo esperé a un lado.
El taxi se marchó calle abajo y Carlisle dejó las maletas a un lado para tomar mis manos entre las suyas.
-Cálmate, vas a romperte un hueso si sigues estrujándote así las manos.
-Estoy muy nerviosa- Volví a retorcerme las manos, pero el las volvió a coger y besó mi mejilla.
-Pero yo estoy contigo y no voy a permitir que te pase nada malo. ¿De acuerdo, cariño?- Yo asentí mirándole ruborizada.
Soltó mis manos para coger las maletas, se puso las dos maletas en un lado, tomó con la mano libre una de las mías sudorosas y fuimos hasta la entrada.

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Tags: Carlisle, Crepusculo, Esme

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